jueves, 31 de julio de 2014

Círculo



Se sentó en su asiento del avión y sacó su bloc de notas. Recordó que en el vuelo anterior la aeromoza olvidó darle su servilleta, y por eso hubo una pequeña discusión.

Las salidas de emergencia la ponían nerviosa, pero procuró no pensar en eso y se sacó los zapatos.

El avión empezó la marcha. Encendió la luz de su asiento, sacó la punta de su lapicero y comenzó a escribir: "Se sentó en su asiento del avión y sacó su bloc de notas..."


Martes 29 de julio de 2014

martes, 8 de julio de 2014

Letargo

La vida se te va
mientras sumerges la mirada

en el celular,
la mente
en los recuerdos,
la esperanza en el futuro.

La vida se te va,
y tú estás ahí
parado,
estúpido...

Incapaz de reaccionar.


Miércoles 02 de julio de 2014

lunes, 5 de mayo de 2014

Pero no

Debiste ser tú.

Debiste dejar que te amara y quedarte a mi lado.

Debiste ser aquel cuya llegada yo esperase todas las noches,
con mi sonrisa infinita de amor.

Debiste pensar antes de irte en todas las cosas que te escribiría,
porque tal vez, si lo hubieses pensado, no te hubieses ido.

Debiste cerrar los ojos y dejar que yo te amara.

Debiste dejarme prepararte los postres que más te gustan,
todos y cada uno de mis días sobre la Tierra.

Debiste confiar en que te amaría sin reparo, sin contemplaciones,
dudas o desalientos.

Debiste ser tú quien prometiera amarme por siempre,
y debiste creer que sería yo quien te haría feliz.

Debimos seguir intentando.


Lunes 05 de mayo de 2014

Contradicciones



Te busqué.
Te busqué por todos lados, y hasta en otras personas.

Te busqué y encontré que no querías que te encuentre,
entonces dejé de buscarte.

Dejé de buscarte y te encontré.

Pero yo ya no quería encontrarte.




Domingo 04 de mayo de 2014

martes, 15 de abril de 2014

Facundo

Yo morí un 16 de noviembre de 1894, entre árboles, pasto verde -más verde que sus ojos- y bajo una lluvia ligera.

Sus manos me acariciaban con pasión, con más pasión que otras veces. Recorrían todo mi cuerpo, desnudo y rendido ante él. Sus labios las acompañaban por momentos.

Mis ojos estaban cerrados casi todo el tiempo, sobre todo cuando sus manos me tomaban por el pelo.

Nuestra ropa recorría el camino que nosotros recorrimos para llegar hasta allí, cuando recién empezaba la lluvia. Cuando nada hacía presagiar que me mataría.


Me besó en la mejilla y tomó mi mano. Me pidió que lo acompañara al campo, como lo hacía siempre.

Su esposa no sospechaba nada aún.

Yo tomé su mano también, como lo hacía siempre que él me pedía que lo hiciera. La apreté fuerte y corrí con él hacia el campo.

La lluvia refrescaba nuestros rostros, el verano ya se sentía llegar. Corrí tras él, corrí con él. Él corría huyendo, ahora lo entiendo, pero yo lo perseguí con tanto ahínco que él no lo pudo soportar. Fue como pedirle que me matara.

Cuando por fin sus manos rodearon mi cuello, mis manos rodearon las suyas. Lo miré, y él entendió. Todo fue más rápido de lo que pensé.

---

Volví a nacer el 22 de abril de 1943, sabiéndolo todo, y sabiendo también que él volvería a nacer, unos años después que yo.

Ahora mi nombre es Aurora. El de él, Facundo.

Siempre quise que mi hijo se llamara Facundo.


Martes 07 de enero de 2014

domingo, 13 de abril de 2014

Me miras

Todas las noches suena una piedra contra mi ventana, y me asomo como una real idiota, esperando que seas tú.



Todas las noches lanzas una piedra a mi ventana, y echas a correr como un ladrón, esperando que yo no te haya visto.


Domingo 13 de abril de 2014

viernes, 21 de febrero de 2014

Mírame

Las cosas que no le contabas a nadie
me las contaste a mí.

No disfrazabas tu locura.

Supimos amarnos,
a nuestro modo.
Tú me amaste, lo sé.
Lo sentí.
Y tú sentiste mi amor.

Te lo dije con los ojos.



Viernes 21 de febrero de 2014

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Ni una sola palabra


Subió las escaleras con todo el cuidado que pudo, pero por la antigüedad de la casa, estas no dejaban de rechinar. Lo que más le asustaba no era saber lo que encontraría en el segundo piso, sino esa sensación de que tras el sonido de sus pasos había otro crujido, que dejaba de sonar cuando él detenía su marcha.


Mientras esperaba oírlo nuevamente, su corazón latía tan fuerte y rápido que por un momento se quedó pensando en el tiempo que le tomaría a alguien encontrar su cuerpo sin vida en esa cabaña tan alejada. Oía sus latidos retumbar en su cabeza, y su respiración se aceleraba cada vez más.

Tomó valor y volvió a dar un paso, tratando ahora de no pensar en su seguidor, e imaginando otros medios para llegar a esa habitación.

Llegó al último escalón con la esperanza de tener el coraje suficiente para voltear y encarar de una buena vez a su acompañante indeseado, pero cuando lo hizo, no vio nada. Obviamente.

Solo un pasadizo por recorrer, y llegaría a su destino. Solo un pasadizo oscuro, sucio y maloliente más, y sería libre. Finalmente, Ruth, la enfermera de su abuelo, había sido fácil de eliminar.

- Joven Ernesto, ¡qué gusto verlo por aquí después de tanto tiempo! ¿Le sirvo un café?
- Sí, Ruth, muchas gracias... Pero solo si te tomas uno conmigo.

Y ya. Unas gotas en el café, y listo. Lo difícil sería encarar al viejo luego de tantos meses. A pesar de haber planeado por años cómo lo mataría, Ernesto sentía cierto remordimiento por no haber hecho mejor las cosas durante esos últimos días. Sabía que al entrar, el abuelo lo miraría directamente a los ojos y se derrumbaría ante su presencia, como había sido siempre.

Se detuvo ante la puerta semiabierta del cuarto. Una delgada línea de luz asomaba por ella e iluminaba un poco su rostro. Respiró profundamente y la empujó con cuidado. El abuelo estaba tendido en la cama, mucho más delgado que de costumbre. Ernesto se detuvo unos segundos para recorrer con la mirada toda la tela sobrante de su pijama. La tela colgaba como cuelgan las sábanas de una cama mal tendida.

- Han pasado meses, -dijo el abuelo- y en todo este tiempo, ni una sola palabra.

Ernesto seguía ahí, parado, mirando la tela del pijama colgar, observando también lo definidos que estaban los huesos de la mano del abuelo. Recordó esa vez en que, con unos amigos de infancia, encontró el esqueleto de un obrero, que alguien había asesinado e intentado desaparecer entre unos cerros en las afueras de Lima.

El abuelo volteó la cabeza y miró directamente a los ojos de Ernesto, tal como él lo había imaginado. Pero la mirada era, ciertamente, muy diferente a la que imaginó.

- Tienes suerte, Ernesto. A pesar de todo, no guardo ni guardaré rencor. A pesar de que sé a qué has venido.

Ernesto levantó la pistola que tenía en la mano, y la apuntó hacia la cabeza del abuelo, tratando de evitar que él notara lo mucho que temblaba.

Los dos se quedaron mirando unos segundos, hasta que el abuelo bajó un poco la cabeza, en un gesto de aprobación. Ernesto empezaba a apretar lentamente el gatillo, cuando la pistola se le cayó de la mano, y sintió una presión muy fuerte en la cintura. Luego, sintió mucho frío, y se dio cuenta que estaba como adormecido, y no escuchaba bien. Pensó en su trayecto hacia la habitación, subiendo las escaleras, y volteó para mirar la puerta. Su padre estaba ahí parado, con lágrimas en las mejillas, viéndolo morir.

La cantidad de sangre que salía del agujero que había hecho la bala al traspasar su cuerpo puso nervioso a Ernesto, pero solo se dejó caer al piso.

Su padre se acercó a mirarlo, aún con la pistola en la mano.

- No hay una sola persona en la familia que no se haya dado cuenta de tu ambición, hijo. Es una pena...

Mientras decía esto, alzó el arma y apuntó justo entre los ojos de Ernesto.

- Esa herencia es mía.


Miércoles 18 de diciembre de 2013

jueves, 12 de diciembre de 2013

Veintiséis

Fuiste mío y de nadie. Te amé tantas veces como te odié tantas otras, con ese amor que te lleva a la locura, con ese amor que te lleva al odio.

Te odié como se aman los dementes y te amé como nunca supe amar a nadie más.

Tu cuerpo fue mío. Tu alma, no lo sé. Y me pregunto si existirá la posibilidad de que tú, estúpidamente, tengas la misma duda.

Te recuerdo y vuelvo a amarte, o mejor dicho, vuelvo a amar tu recuerdo, y a esa persona que no fuiste, que mi mente creó mientras yo estaba ocupada amándote y odiándote.

Estaba absorta en ti.

Me quedé por ti. Me perdí en ti. Me perdí en la ilusión del 'nosotros'. Me dejé llevar por tu sonrisa, y por el amor que sé que sentiste, pero que nunca fue realmente para mí, sino para tu propia ilusión.

Aprendí la lección, pero siempre me quedará el sinsabor de querer hacerlo todo de nuevo.

Si tan solo hubiésemos coordinado ilusiones...

Jueves 12 de diciembre de 2013

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Bonita

Bonita,
despertaste y me miraste
directo a los ojos.

Y mis ojos
te miraron
directamente a ti.

No puedo contar
la cantidad
de veces
que mis ojos te miraron
desde que te amo,
y no puedo pensar en
amar otros ojos como
amo a los tuyos.

Tus ojos, bonita.

Son tus ojos
los que me tienen aquí.

Bonita, yo te amo.

Te amo sin sexo
y sin nacionalidad.
Te amo sin condición social,
sin prejuicios
ni argumentos.

Bonita, tú eres todo
lo que siempre quise de ti.


Martes 10 de diciembre de 2013

martes, 3 de diciembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Reloj



Son las diez y veintiocho, y he venido a la sala a escribirte. Nunca mis palabras tardaron tanto en salir, considerando que llegué aquí alrededor de las nueve y treinta. Sin embargo, aquí me tienes, escribiéndote. Y las palabras siguen tardías.

No es lo mismo si no te tengo. No es lo mismo si tú no estás. Pero aquí estoy yo, escribiéndote. Y ya son las diez y treinta y uno.

Por momentos el reloj se detiene, pero la música sigue sonando, así que sé que realmente no es el tiempo el que se ha detenido, sino que has venido a invadir mi mente.

Diez y treinta y seis.

Suena mi canción favorita, que con el tiempo, se volvió tu canción favorita también. Desde entonces dejó de gustarme un poco, y desde que te fuiste me gusta más que nunca. Diez cuarenta, ahora.

Es hora de dormir. No quiero pensarte más, no por hoy. El reloj se hace más lento mientras más te pienso, y yo solo quiero descansar.

Son las diez y veintiocho. El reloj sí se había detenido, y mi página está completamente en blanco.

Martes 19 de noviembre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

Salto


Yo no sé,
pero te quiero.
Es que has sabido entrar.
Y quedarte.
Y yo quiero saberlo
todo de ti.
Saber qué te inspira,
qué te hace rabiar.
Saberte completo,
saberte mío.

Yo no sé, pero
me haces temblar.
Y querer que te quedes.
Y quererte querer.
Y quererte completo.
Y quererte mío.

Yo no sé...
Me haces amar.


Miércoles 23 de octubre de 2013

miércoles, 23 de octubre de 2013

Otro

Ya no estás.
Has dejado olvidado tu aroma de cigarro
                                               en el auto.
y olvidaste llevarte la carta que te devolví...
Hubiese preferido que olvidaras irte tú.

Desde fuera la gente me mira,
y yo apago la luz que evidencia mi llanto.
Muy pocos saben admirar las lágrimas, pero
               de vez en cuando
                                  alguien te sorprende.

Él me mira diferente. Él me mira,
y no deja de mirarme.
Ni cuando me doy cuenta de su mirada,
ni cuando no puedo dejar de mirarlo
                                          yo a él.

Él me mira y mira mi alma.
y yo no quiero dejar de mirarlo
                                 jamás.

Ya no estás.
Has dejado olvidado tu aroma en el auto,
pero te llevaste contigo tu forma de mirarme,
                        y yo dejé así de mirarte a ti.

Y él...
Él no deja de mirarme.

Martes 15 de octubre de 2013

martes, 23 de julio de 2013

Basta imaginar

Abro los ojos y ahí estás tú. Realmente no estás ahí, pero estás.

Me hablas en mi mente, y me parece gracioso lo que me dices. Me río. Acomodas mi cabello detrás de mi oreja y me das un pequeño beso. Pegamos nuestros cuerpos aún más. Hace frío, así que me abrazas, abrigándome.

Eres muy tierno en mis sueños.

Te abrazo también, y me dices que nunca me dejarás libre. Debe ser que yo no quiero dejarte a ti.




Pasan las horas, y siento que podríamos estar así por siempre. (¿Qué es "por siempre"?) Me dices "'Por siempre'... 'Por siempre' no es suficiente..."

Para mí es suficiente tenerte junto a mí, aunque no estés junto a mí, aunque tenerte sea imaginarte, y que me hables signifique soñar.

Para mí es suficiente no tenerte.


Domingo 14 de julio de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013

-

Lo que yo quiero es que seamos tú y que seamos yo, pero nunca que seamos nosotros.

¿Es tan difícil de entender?

miércoles, 8 de mayo de 2013

Vete completo

Ya no estás aquí
tu sombra se ha esfumado con el viento,
pero has dejado olvidado tu recuerdo en mí.

Si vas a irte, vete completo.
Vuelve a llevarte mis memorias de ti
para intentar vivir sin tu sustento.

Vuelve y llévate todos tus recuerdos.
Vuelve, déjame sin este sufrimiento.
Déjame ponerle un sombrero a tu recuerdo.

Jueves 2 de mayo de 2013